Cómo gestionar las expectativas de tu equipo de trabajo

Una adecuada gestión de las expectativas de tu equipo te ayudará a retener el talento, mantendrá la motivación de tus colaboradores e influirá positivamente en el clima laboral y en los resultados de la empresa.

 

Cuando una persona se esfuerza diariamente en su trabajo e intenta dar lo mejor de sí misma, y comprueba que la empresa no le recompensa, comienza a perder interés e ilusión por su trabajo.

Llegan la desilusión, la desmotivación, la falta de compromiso y el bajo rendimiento, e incluso puede provocar que el trabajador decida marcharse de la empresa.

Según las teorías psicológicas, las expectativas son creencias personales sobre los sucesos que pueden ocurrir, suposiciones que creamos de cara al futuro basadas en aspectos subjetivos y objetivos. Se crean a partir de una combinación entre nuestras experiencias y el conocimiento del entorno.

Gestionar las expectativas de los trabajadores no es una tarea fácil. En las empresas conviven varias generaciones con perspectivas muy diferentes. A las nuevas generaciones les mueven factores motivacionales. Exigen una mayor información, comunicación y participación. No tienen miedo a cambiar de trabajo y sus expectativas son mucho más altas.

Si deseas retener el talento, te damos los siguientes tips:

  • La importancia de la comunicación. Habla, escucha y descubre cuáles son las expectativas de los miembros de tu equipo.
  • Clima laboral positivo y de confianza. Crea un espacio libre que ayude a que tu equipo te diga lo que necesita.
  • Haz que la flexibilidad y la autonomía sean las bases del trabajo diario.
  • Conviértete en un mentor. Guíales para que descubran sus aptitudes y puedan conseguir sus metas.
  • Ofréceles feedback. Explícales en qué fallan y ofréceles orientación para mejorar.
  • Reconoce el trabajo bien hecho.
  • Brinda las herramientas y la formación que necesitan.